


Don Sixto Palavecino nos recuerda una de las costumbres arraigadas en el departamento Salavina y un poco olvidada durante un tiempo. Seguimos escuchando la chacarera Una tradición, registrada por Don Sixto en 1960. Esta chacarera ha sido muy difundida a partir de la grabación de Alfredo Ábalos; antes la había grabado Don Sixto. Después ha sido grabada por otros intérpretes y aún es muy cantada.
Después de la primera estrofa, totalmente en castellano, don Sixto va entrando en el quichua, mediante la hibridación del castellano con el quichua: “Resulta que cuentaarancu, en casa se han descuidao. Cuando menos pensarancu, Tanicu se ha apoderao”. Cuentaarancu se puede traducir como “me contaron”, mientras que pensarancu es el castellano “pensaron”.
Eso de que Tanicu se había apoderado lleva a la pregunta de la tercera estrofa, agregando más quichua: “¿Qué es Tanicu? taporani, tuve esa curiosidad. Contestaara: Yúyaj cani, huáhuay, la necesidad”. Traducimos: ¿Qué es Tanicu? pregunté, tuve esa curiosidad. Me contestó: Suelo recordar, mi hijo, la necesidad”. Dicho de otra manera: Tanicu representa a la necesidad, a la carestía.
“Dijo mi tata esa vez, túcuy huátat carecieron, porque micuyta al Tanicu, en su punchau no le hicieron”. (Dijo mi padre esa vez: Todo el año carecieron porque comida al Tanicu, en su día no le hicieron”). En el primer estribillo, Don Sixto sintetiza la creencia que venía de tiempos ñaupas (antiguos). Dice que en el día del Tanicu, hay que hacerle comida, so pena de sufrir pobreza extrema durante el tiempo que falta para la próxima visita del duende de la carestía.
Por el contrario, si al llegar el invisible ser, encuentra que en la casa hay abundancia y prodigalidad, seguirá su “inspección” en otras casas, dejando a ésta vivir en la abundancia, por lo menos hasta la próxima visita.
Dicen que el nombre Tanicu tiene como raíz la palabra “tani”, derivada de la onomatopeya “tan”, relacionada con el sonido que haría un mortero usado en vacío, sin granos para moler. Ese sonido es altamente irritante para este ser mítico; en esos casos, se ensaña con la casa donde se golpeó el mortero en vacío. Ese año, la necesidad va a ser muy fuerte. “Cu” es un sufijo que dice que tiene mucho de lo que dice la palabra, en este caso, tiene mucho “tani”. El sufijo cu, también aparece en apodos como: Ishicu (Isidro y similares), Mañucu (Manuel), Alicu (Alejandro y similares), Valicu (Valentín), etc.
El día del Tanicu, en el primer Domingo de Octubre, tiene como referencia el calendario gregoriano, traído por la conquista española. Tiene una similitud con una celebración guaranítica, arraigada en el Paraguay, y también en las provincias argentinas del Litoral: Caraí Octubre, que es celebrado el primer día de ese mes. La palabra Caraí, en guaraní tiene el significado de señor, así que tenemos un nombre con castellano (Octubre) y guaraní.
La fiesta de Caraí Octubre tiene como sentido el de incentivar la laboriosidad, la previsión y la generosidad, pues previo a Octubre hay unos cuatro meses en que no hay frutos ni otros alimentos vegetales en la selva; los animales están flacos y los cultivos no tienen agua para prosperar, así que no hay qué cosechar, qué cazar ni qué recolectar. Octubre marca el final de la época de carestía; si uno ha trabajado bien en los meses con lluvias y ha preparado buenas provisiones, llegará al uno de Octubre con reservas suficientes para hacer una fiesta y ser generoso con los vecinos. Entonces, Caraí Octubre premiará a la casa con más abundancia, no así a quienes fueron perezosos, malos administradores o mezquinos.
Caraí Octubre y Tanicu tienen similitudes que nos hacen pensar en una tradición de todo el Norte Argentino que podría ser muy antigua, pero que tiene en el nombre un componente europeo.
Como quiera que sea, Octubre está muy próximo. No nos descuidemos más.
29 de Septiembre de 2026.
Don Sixto Palavecino nos recuerda una de las costumbres arraigadas en el departamento Salavina y un poco olvidada durante un tiempo. Seguimos escuchando la chacarera Una tradición, registrada por Don Sixto en 1960. Esta chacarera ha sido muy difundida a partir de la grabación de Alfredo Ábalos; antes la había grabado Don Sixto. Después ha sido grabada por otros intérpretes y aún es muy cantada.
Después de la primera estrofa, totalmente en castellano, don Sixto va entrando en el quichua, mediante la hibridación del castellano con el quichua: “Resulta que cuentaarancu, en casa se han descuidao. Cuando menos pensarancu, Tanicu se ha apoderao”. Cuentaarancu se puede traducir como “me contaron”, mientras que pensarancu es el castellano “pensaron”.
Eso de que Tanicu se había apoderado lleva a la pregunta de la tercera estrofa, agregando más quichua: “¿Qué es Tanicu? taporani, tuve esa curiosidad. Contestaara: Yúyaj cani, huáhuay, la necesidad”. Traducimos: ¿Qué es Tanicu? pregunté, tuve esa curiosidad. Me contestó: Suelo recordar, mi hijo, la necesidad”. Dicho de otra manera: Tanicu representa a la necesidad, a la carestía.
“Dijo mi tata esa vez, túcuy huátat carecieron, porque micuyta al Tanicu, en su punchau no le hicieron”. (Dijo mi padre esa vez: Todo el año carecieron porque comida al Tanicu, en su día no le hicieron”). En el primer estribillo, Don Sixto sintetiza la creencia que venía de tiempos ñaupas (antiguos). Dice que en el día del Tanicu, hay que hacerle comida, so pena de sufrir pobreza extrema durante el tiempo que falta para la próxima visita del duende de la carestía.
Por el contrario, si al llegar el invisible ser, encuentra que en la casa hay abundancia y prodigalidad, seguirá su “inspección” en otras casas, dejando a ésta vivir en la abundancia, por lo menos hasta la próxima visita.
Dicen que el nombre Tanicu tiene como raíz la palabra “tani”, derivada de la onomatopeya “tan”, relacionada con el sonido que haría un mortero usado en vacío, sin granos para moler. Ese sonido es altamente irritante para este ser mítico; en esos casos, se ensaña con la casa donde se golpeó el mortero en vacío. Ese año, la necesidad va a ser muy fuerte. “Cu” es un sufijo que dice que tiene mucho de lo que dice la palabra, en este caso, tiene mucho “tani”. El sufijo cu, también aparece en apodos como: Ishicu (Isidro y similares), Mañucu (Manuel), Alicu (Alejandro y similares), Valicu (Valentín), etc.
El día del Tanicu, en el primer Domingo de Octubre, tiene como referencia el calendario gregoriano, traído por la conquista española. Tiene una similitud con una celebración guaranítica, arraigada en el Paraguay, y también en las provincias argentinas del Litoral: Caraí Octubre, que es celebrado el primer día de ese mes. La palabra Caraí, en guaraní tiene el significado de señor, así que tenemos un nombre con castellano (Octubre) y guaraní.
La fiesta de Caraí Octubre tiene como sentido el de incentivar la laboriosidad, la previsión y la generosidad, pues previo a Octubre hay unos cuatro meses en que no hay frutos ni otros alimentos vegetales en la selva; los animales están flacos y los cultivos no tienen agua para prosperar, así que no hay qué cosechar, qué cazar ni qué recolectar. Octubre marca el final de la época de carestía; si uno ha trabajado bien en los meses con lluvias y ha preparado buenas provisiones, llegará al uno de Octubre con reservas suficientes para hacer una fiesta y ser generoso con los vecinos. Entonces, Caraí Octubre premiará a la casa con más abundancia, no así a quienes fueron perezosos, malos administradores o mezquinos.
Caraí Octubre y Tanicu tienen similitudes que nos hacen pensar en una tradición de todo el Norte Argentino que podría ser muy antigua, pero que tiene en el nombre un componente europeo.
Como quiera que sea, Octubre está muy próximo. No nos descuidemos más.
29 de Septiembre de 2026.
